viernes, 10 de abril de 2015

PARROQUIA LA SAGRADA EUCARISTÍA - Vereda La Moya - Cota












 










LA FELICIDAD DE VIVIR LOS MANDAMIENTOS

Hablar hoy en día de los mandamientos de la Ley de Dios, para muchos resulta algo pasado de moda, algo propio  de las culturas antiguas, de aquellos pueblos que no conocieron la mayoría de edad[1], y por lo tanto se aferraban a  layes externas a su conciencia. Particularmente en el pueblo de Israel, la ley de Moisés o la Torá estaba en el centro del orden religioso, social y cultural. Pero hoy con un gran desarrollo teórico de legislaciones, tales como; derechos humanos, constituciones políticas, tratados internacionales, derechos de la mujer, del niño, e incluso de los animales,  éticas de la vida y de la responsabilidad, qué sentido tiene seguir hablando de algo que se da por superado, máxime cuando el mismo Jesús manifiesta que el mandamiento más importante es amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos (Mc 12, 29-31) Sin embargo no olvidemos que Jesús no vino a abolir la ley y los profetas sino a darles plenitud (Mt 5,17)

Para muchas personas acercarse a Dios o a una determinada creencia religiosa es coartar su libertad, es dejar de un lado la autonomía para aferrarse a una heteronomía que obliga a obedecer leyes que avalen sus conductas o permita  tranquilizar la conciencia.  Como creyente con profundas convicciones religiosas y humanas me atrevo a sustentar que la vivencia de los mandamientos de la ley de Dios nos hace felices,  cumplirlos nos evita muchos dolores de cabeza, lo que ocurre constantemente es que no nos  gusta ser felices.

Así por ejemplo en los tres primeros mandamientos se resalta nuestra relación con Dios, Santificar su nombre y descansar en él. A diferencia del pueblo de Israel que descansaba el día sábado porque ese día en el orden de la creación Dios descansó, nosotros como cristianos católicos lo hacemos el domingo primer día de la semana justo porque ese día Resucitó el Señor. Hoy por hoy para muchas personas se ha perdido el sentido del descanso y menos descansar en Dios, en un mundo tan materialista pereciera que la única actividad a la que están llamados  los humanos es al trabajo, entendido como producir,  así por ejemplo en una  cultura como la japonesa se llega a trabajar hasta catorce diarias[2], vale la pena preguntarnos si vinimos al mundo para ser felices, esto es,  para vivir,  o para pasar los días produciendo y buscando ganar dinero que a la larga no nos llevaremos cuando nos llegue la muerte. Así vale la pena  resaltar como el descanso es necesario en el ser humano y no perdemos nada si vivimos este mandamiento, antes bien ganamos mucho.

Pbro. Alexánder Hernández Velásquez



[1] Expresión utilizada en la Ilustración para motivar a pensar por sí mismo.  De hecho el lema de la Ilustración es: sapere aude (atrévete a saber). Esto implica no permanecer atados a principios religiosos ni metafísicos.
[2] Un vídeo publicado en youtube muestra la experiencia de ser un salaryman en Japón, La gran carga laboral a la que son sometidos los ‘salaryman’ limita en gran medida la esperanza de vida de estas personas. Aparte de un alto porcentaje de suicidios, existe en Japón el término ‘karōshi’ que puede ser descrito como muerte por trabajar demasiado. Diario el comercio, versión digital, encontrado en: http://elcomercio.pe/redes-sociales/youtube/youtube-como-vida-salaryman-japon-noticia-1794786.